La historia de cómo “casi” se aprueba la eliminación del matrimonio infantil en República Dominicana

El proyecto de reforma del Código Civil se mantiene sin avance respecto a la eliminación de la figura del matrimonio infantil. Sin embargo, pocos saben que este proyecto fue impulsado de manera histórica y con un amplio apoyo de diputadas y diputados, siendo aprobado en mayo de 2017 por la Cámara Baja del Congreso Nacional.

Para el 2017 cuando se discutía en la cámara el Código Civil, la diputada Gloria Reyes quien tenía tan solo un año en la práctica legislativa, identificó algunos artículos que daban cuenta de una importante vulneración de los derechos infantiles en el país y que se originaba desde la legislación. A partir de esto, consultó con otras diputadas y fuentes externas para coincidir, y así comenzó a gestar una posición dentro de la Cámara que logró la unión y firma de aproximadamente 50 legisladores en solicitud de la modificación de los artículos dentro del Código Civil que permiten el “matrimonio” con menores de 18 años.

A partir de ese momento demas organizaciones se adicionaron a la causa; el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), UNICEF, Plan Internacional, la relatora especial de la ONU sobre explotación sexual infantil y el Banco Mundial que generó el estudio “Impacto económico del matrimonio infantil y las uniones tempranas en República Dominicana”, entre otras. 

La comisión de Justicia, presidida por Henry Merán, a la cual le correspondía el tema, tenía una posición desfavorable frente a las modificaciones a los artículos señalados por la diputada y el análisis de las organizaciones anteriormente mencionadas. No obstante, el hemiciclo votó con mayoría para darle la orden a la comisión de que hiciera la modificación de todos los artículos que tenían algo que ver con la emancipación y el matrimonio infantil. Además fue importante el liderazgo que tomó la presidenta de la Cámara de Diputados en funciones, Lucía Medina quién se opuso rotundamente a la perpetuación del matrimonio infantil en el país. 

“Yo diría que es de las pocas iniciativas que arranca al revés, no salió de la sociedad civil hacia el Congreso, sino que surgió el movimiento desde el Congreso y contagió entonces y motorizó a todas las organizaciones. Para que en mayo, como en 3 meses, se lograra  aprobar la modificación, fue una gran conquista” Gloria Reyes.

La modificación que se planteó fue, el requerimiento de los 18 años como edad mínima para contraer matrimonio y la eliminación de los artículos 146, 147, 148, 149, 150, 151, 152, 153, 154 y 155 que plantean excepciones a esta regla. Con mucha presión de los grupos conservadores se logró aprobar la modificación en tiempo récord, se envió al Senado, pero no se conoció y allí murió el nuevo Código.

¿Qué pasó luego de que el proyecto muere en el Senado? 

El proyecto entonces se reintrodujo en la legislatura de enero de 2018 en la Cámara de Diputados, pero la agenda conservadora comenzó a tomar más fuerza y los grupos religiosos entendían que la modificación era parte de una agenda para “cuestionar” la familia dominicana tradicional. Esto basado en que los mismos defensores de la erradicación del matrimonio infantil también defendían otros derechos de la mujer y grupos vulnerables. 

Reyes cuenta cuales eran los principales argumentos de la facción opositora dentro de la cámara; “Si una niña queda embarazada entonces no se va a poder casar para dignificarla” o que las menores de edad, se enamoran y lo que impedía esa modificación es que “las niñas puedan actuar por su legítimo derecho a estar enamoradas y querer casarse” que una muchacha de 16 años o de 17 años es libre, “mi abuela se casó a los 14 años y fue feliz”. 

En la nueva legislatura de 2018 la cámara cambia su dirección, de Lucía Medina a Rubén Maldonado y la comisión de justicia consiguió volver a modificar el Código y en esta última versión cambió lo que muchos habían aprobado en 2017. Se encontró como reto superar a un grupo de legisladores que dividían el consenso anterior para la aprobación de la modificación de dichos artículos y que fuera a la cámara alta. 

Digno de todo una campaña y movimiento interno al Congreso que puede reconocerse como “cabildeo” este grupo de congresistas lograron movilizar la decisión de modificación a entrar a un espacio de “interpretaciones” sobre entendidas cuando se firma tratados internacionales y acompañan las leyes que comprenden como ilegal y violatorio el matrimonio infantil.

La comisión estaba compuesta por los diputados y diputadas: Henry Merán, Alexis Isaac Jiménez, Graciela Fermín, Demóstenes Martínez, José Luis Cosme, Rafaela Alburquerque María Josefina Marmolejos, Radhamés Fortuna Sánchez, Plutarco Pérez, Olfalida Almonte, Carlos Marién Elías Guzmán, Darío de Jesús Zapata, Cristóbal Venerado Antonio Castillo, Faride Raful (quien junto a Darío Zapata emitió en dos ocasiones un informe disidente propugnando por la eliminación del matrimonio en edad infantil o adolescente) y Pedro Botello. Divididos entre los que seguían firmes a la posición de modificarlos y los que aperturaron la posición de repensar cómo podrían funcionar estos casos de “matrimonios” que existen en la práctica.

Uno de los argumentos que más se utilizó para lograr aprobar la modificación que prohíbe el matrimonio entre menores, fue que en muchos casos el adulto excedía hasta en 10 años a la menor. Por esto, desde la comisión de justicia los que se oponían, encabezados por Graciela Fermín y Henry Merán, propusieron como condicionante, que no podía existir una diferencia de más de 5 años, así como establece el código del menor, que si la persona es 5 años mayor entonces se considera una violación sexual.

Esto presenta una contradicción legal evidente, porque hay una legislación que dice por un lado, que eso es violación, pero el Código Civil entonces lo permite. Así mismo agregaron nuevamente la autorización del padre y de la madre para permitir el matrimonio entre menores de edad y la autorización de un juez, cuando no cumplan la edad mínima legal, alegando que serviría para “asegurar” y darle mayor protección. 

Finalmente no hubo consenso, el proyecto perimió hace 2 legislaturas y no ha vuelto a subir al Senado, en la próxima legislatura se espera discutir desde cero. Algo que ralentizó el proceso fue que la agenda en la Cámara se direccionó a la aprobación de la Ley de Partidos y la Ley Electoral, que absorbió la agenda legislativa y no se le dio espacio a otros temas que eran muy importantes como la revisión del Código Penal y el Código Civil.

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