La performance de Sororidad: Telares de los sueños en República Dominicana

Por: Gina Goico

Desastres económicos

Las realidades del desastre económico y el colapso de los apoyos sociales bajo las políticas neoliberales en todo el mundo, y la amenaza de experimentar violencia, tan innegable ahora, hacen del mundo un lugar cada vez más peligroso y trágico”. (Duggan, pág. 70). 

La semana del 16 de marzo del 2020 el Poder Ejecutivo de la República Dominicana impulsó medidas para frenar la propagación del COVID-19 dentro de la nación. Además de las órdenes de quedarse en casa y el distanciamiento social, el gobierno estableció toques de queda, cerró los aeropuertos y paralizó el país. Como ha sido criticado en toda América Latina, estas medidas no abordaban ni brindan apoyo económico real al más de 48%1 de lxs dominicanes que forman parte de la economía informal. La crisis ya existente ofreció un panorama sombrío una vez que los 30 días originales se extendieron por otros 30, y así sucesivamente hasta el día de hoy, 10 meses desde aquel estado de emergencia original. Y, en un país donde más del 60% de los graduados universitarios son mujeres, un asombroso 51%2 del 51,4% de las dominicanas no están empleadas. 

La realidad de República Dominicana en medio de una pandemia es un panorama peligroso y trágico; un tercio de los hogares dominicanos son sostenidos por madres solteras y la gran mayoría de estas son parte del sector económico informal. Las esperanzas de cambio y crecimiento son escasas, y esto incluye a una clase media en declive, sobre-educada y subempleada. Las formas de conseguir dinero para el sustento de uno mismo y su familia bajo la estructura del empleo informal significa depender de casas de empeño, préstamos de alto riesgo o sanes3. ¿Cómo se puede creer que esto es sostenible y justo? Las conversaciones en torno al sistema de explotación insostenible en el que viven las mujeres dominicanas están presentes en los diversos sectores de la sociedad y la crisis de la pandemia COVID-19 las exaltó. La crítica ha estado presente desde hace mucho tiempo, pero la interconexión de millennials y zoomers a través de las redes sociales permite la amplificación de estos disidentes, permitiendo discusiones con crítica directa a la estructura en la que se circula y se obtiene el dinero para ir más allá de los sectores sobreeducados y subempleados.

La expansión actual del esquema piramidal Telares de la abundancia en la República Dominicana durante esta pandemia bajo el pretexto de la economía “alternativa” y “hermandad” / “sororidad” no es insular, y aunque parece que hasta el momento los círculos que mantienen la estafa pertenecen a la clase media, mi interés es ver cómo en República Dominicana los individuos y las comunidades temporales funcionan para mantener funcionando esta y otras estructuras neoliberalistas a través de una disonancia cognitiva.

Dentro de un círculo piramidal

Los mensajes de WhatsApp que comienzan con: “Realmente admiro tu trabajo y cómo apoyas a las mujeres […]” provocan una angustia instantánea en muchas mujeres latinoamericanas. Esta declaración forma parte de una ya conocida estrategia de reclutamiento en la pseudo hermandad de economía alternativa llamada Telares de la Abundancia o Telares de los Sueños. Este esquema piramidal ha estado alrededor de América Latina y España durante algunos años bajo este nombre, pero no es nuevo; algunos afirman que este esquema se remonta a 1984.

La pirámide (presentada como un círculo o mandala) consta de ocho mujeres fuegos, de cuatro mujeres viento, dos mujeres tierra y una mujer agua en el centro (o arriba) que recibe la suma total de $11,520 USD en “regalos”. Esta comunidad temporal tiene reuniones dos o tres veces por semana a través de Zoom, y se crean grupos de WhatsApp para que las participantes del telar intercambien mensajes de esperanza, sueños y positividad. Cada elemento tiene un rol dentro de la estructura: los fuegos se encargan de traer $1,440 USD cada uno; estos son un regalo y deben entregarse junto con una carta que indique cómo este dinero es para que la mujer agua en su “nave” haga sus sueños realidad. Una estrategia que “pretende” proteger también en caso de que alguna mujer decida reclamar el dinero de vuelta. Las mujeres viento son las encargadas de buscar participantes, a las cuales se les llama “chispas”. Estas chispas en caso de dar el sí se vuelven fuego. Las mujeres tierra se encargan de tomar la iniciativa en la creación de los grupos de WhatsApp, las llamadas de Zoom y asegurar que se realicen los pagos para los regalos de la mujer agua. El centro de la nave, el agua , simplemente está encargada de fluir meditando sobre los sueños que esta generosidad permitirá que se hagan realidad. Una vez que cada uno de los ocho regalos se reciben, la mujer del agua se consagra y el mandala se divide; cada elemento pasa al siguiente; el fuego se convierte en viento, el viento en tierra y las dos tierras ahora son agua en dos mandalas diferentes, como una mitosis celular. Algunas mujeres agua regresan y participan, pero a medida que se vuelve más difícil reclutar y encontrar mujeres con la disponibilidad para producir $1,440 USD, es entonces cuando la “alternativa económica” se rompe.

Reinvenciones y contradicciones

¿Cuál es el éxito de este esquema piramidal que no hace circular mercancía a cambio de capital? Esta pirámide se presenta como una alternativa económica al capitalismo, una real sororidad en la que tu desinteresado obsequio a una mujer (para que ella haga realidad sus sueños) es la máxima expresión del feminismo, el amor y la revolución. Por la forma en que funciona esta pirámide, este sistema de apoyo temporal se convierte en la mercancía que circula, y por la cual se atraen nuevos socios, obviamente, esto también incluye la promesa de recibir su inversión ocho veces; pero la mercancía real que se comercializa y exhibe en videos, mensajes virales e imágenes son la hermandad de mujeres y el apoyo de otras mujeres como “nosotras”. 

Las madres solteras, los profesionales desempleados o subempleados, las trabajadores sexuales y otras encuentran esperanzadora la promesa y el intercambio. La idea de pertenecer a una comunidad alternativa solidaria, y la posibilidad de recibir al final el apoyo económico que nunca podrían amasar en meses o un año es lo suficientemente atractiva como para ignorar la monumental labor de buscar los $1,440 USD iniciales y la ansiedad de reclutamiento. Sumado a los factores estresantes de la pandemia; aislamiento, niños en casa, aumento de la violencia de género, esta promesa de apoyo se vuelve fundamental y una mercancía codiciada.

Los esquemas piramidales son claramente una micro reproducción de la estructura capitalista con la circulación de mercancías y la acumulación exponencial a medida que las personas se unen, pero este esquema piramidal se está replanteando como una forma alternativa de economía circular y equitativa, y luego circula el afecto y la conexión humanos como una forma de venderse. Los grupos de la nueva era de los Telares resuenan con otros esquemas (ex.Young Living), pero el discurso explícito de sororidad de mujeres, economía alternativa y faceta revolucionaria es bastante nuevo. Y es por estos últimos adjetivos para describir los telares que está el dicho dogmático de “no creer lo que dicen los medios”. Frases como “el patriarcado quiere que fracasemos como mujeres”, “el capitalismo quiere que seamos esclavizadas para producir y trabajar para los demás” a menudo son regurgitadas por mujeres que se movilizan bajo el feminismo, la igualdad económica y la liberación. Las historias de apoyo a mujeres vulnerables también se presentan como un claro ejemplo de cómo esta “economía alternativa” realmente funciona y apoya a las mujeres. 

La disonancia es abismal y la ilustración, discusión y crítica de este sistema fracasa para aquellos que participan y quieren creer por ganancias personales. ¿Esta disonancia también se ve agravada por existir bajo una cultura de misoginia y machismo? No puedo evitar cuestionar la idea de cómo el neoliberalismo es esta entidad amorfa que cuanto más tratamos de definir y comprender, más se filtra en las grietas de nuestra comprensión lógica. Y como mujer dominicana anarco-comunista queer, la idea de que esto sea una superestructura imposible de definir y difícil de explicar a medida que cambia es a veces paralizante. 

Pandemia

En medio de esta pandemia, la división social y económica se exaltó por todas partes. El mundo se ha vuelto, aún más, peligroso y trágico. En República Dominicana, hemos visto cómo la curva de infecciones ha seguido subiendo, pero todos los aeropuertos y las industrias turísticas se reabren. Los salarios de aquellos en estas industrias que no perdieron el empleo se redujeron en más del 50% y trabajaron horas extras. Mientras tanto, las masas populares continúan muriendo y las pensiones para los marginados se evaporan. El nuevo gobierno con nuevas excusas cada vez que alguien dentro de él rompe las medidas contra el COVID-19, pero el ciudadane de “a pie” pagando multas.

Durante esta crisis, mientras los velos de la pseudodemocracia caen en todo el mundo, la necesidad de impulsar y redefinir nuestras realidades es urgente. Las estructuras del neoliberalismo continuarán cambiando y transformándose, y a medida que la creciente generación de personas sobre educadas y subempleadas continúe uniéndose a las conversaciones y diseccionando las ideas del capitalismo, el imperialismo y el neoliberalismo, debemos asegurarnos de que los conceptos sean claros y fáciles de difundir. Necesitamos cubrir la base del nombre y la definición de los sistemas que nos rodean, para que cuando el neoliberalismo redefina una vez más sus políticas y estructuras, podamos reconocerlo y no caer en la trampa. La educación y el diálogo son necesarios para un verdadero desmantelamiento y comienza en lo micro. A veces, estas discusiones tienen que girar en torno a cómo nuestras “soluciones” son un espejismo de un esquema piramidal que está diseñado para colapsar sobre aquellos a quienes pretendemos apoyar. A veces, especialmente porque tenemos hambre de conexión y afecto en medio de una pandemia, la discusión se trata de llamar a las personas cercanas a nosotros. Esto es lo que ofrezco como un enfoque diverso y contingente para, con suerte, el desmantelamiento del neoliberalismo.


Números de 2010
2 Números de 2017
3 San o Sociedad es lo mismo que Susu o Sou-sou, una forma rotativa de ahorro y crédito.
4 también conocidos como Telares de los sueños, mandalas de la abundancia, flor, etc

Recursos más allá del libro de Duggan:

http://omlad.gob.do/Portals/0/Econom%C3%ADa%20Informal%20Centroamerica%20y%20RD,%202013.pdf

https://conep.org.do/sites/default /files/compendio_de_medidas_oficiales_covid-19_20-07.pdf

https://www.clarin.com/sociedad/estafas-piramidales_0_DXSyY4Q5m.html

https://www.eldinero.com.do/56201/las-mujeres-en-desventaja-en -el-mercado-laboral-dominicano /

https://www.metrord.do/do/noticias/2016/11/23/familias-monoparentales-ganan-espacio-pais.html

Que dice la gente!

  1. Gracias… vale la pena difundir tu escrito: si bien tengo par de amigas que ya han viajado o hecho inversiones gracias a eso y tengo otras que hace un año pidieron su dinero y no se lo están devolviendo , i- ya se está poniendo muy muy lento cuando se agotan las nuevas gentes para entrar, todas las personas que han entrado que conozco es en base a buenas intenciones y buen corazón pero es piramidal y eso termina siempre igual No es nada nuevo, y siempre hay víctimas No cuestiono la buena fe ni la buena intención de quien se mete y llama a otras a meterse solo desconocimiento… Asi como dices es muy diferente el San, que ese si es cooperativo y no hay víctimas

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