Santo Domingo sin Aceras

Por Mario Sosa 

Todo pinta a que llegaremos al fin de este periodo de gobierno con un Santo Domingo que tendrá prácticamente las mismas aceras que tenemos hoy. Esto es una situación que debería alarmar a quienes vivimos en Santo Domingo, una ciudad cuyos sistemas de movilidad colapsaron hace mucho tiempo.

La construcción y mantenimiento de las aceras son y han sido responsabilidad de los ayuntamientos del país. Sin embargo, a diferencia de la mayoría de los países de este hemisferio, el Estado Dominicano ha sido diseñado para concentrar los recursos disponibles de inversión pública en el gobierno central en vez de en los gobiernos locales. Esto imposibilita que los ayuntamientos puedan dar respuestas satisfactorias a los problemas estructurales que necesitan de inversión cuantiosas, como ocurre en el caso de la infraestructura peatonal.

Para que tengan una idea de la magnitud del problema, desde el equipo de la Regiduría Ciudadana estimamos que la inversión necesaria para tener aceras de calidad en el Distrito Nacional asciende a RD$3,218 millones de pesos1.

El presupuesto anual ejecutado en obras por el Ayuntamiento del Distrito Nacional ha promediado en los últimos tres años un monto de RD$124 millones2. Este monto ha tenido que rendir no solo para aceras y contenes, sino también para la construcción, remodelación y reparación de parques, plazoletas, instalaciones deportivas comunitarias, funerarias, equipamientos culturales, bibliotecas, monumentos, edificaciones municipales, mercados, drenaje pluvial e imbornales y alumbrado público. Si el Ayuntamiento dedica todo su presupuesto de Infraestructura solamente a construir aceras calculamos que será dentro de 26 años que Santo Domingo contará con aceras de calidad en todo su territorio.

Es importante señalar que el Ayuntamiento no está con los brazos cruzados ante esta realidad. Durante los últimos meses la Alcaldía ha iniciado o terminado el remozamiento de aceras en diferentes sectores de la ciudad, incluyendo las aceras del Mirador de Guachupita, del perímetro del Cementerio de la Máximo Gómez, el Boulevar de Honduras y en los sectores de Gazcue y Naco. Estos últimos cuentan con una inversión aproximada de RD$30 millones, una cifra importante para el presupuesto del ayuntamiento, pero insignificante ante la magnitud del problema. 

Las aceras deben asumirse como un proyecto prioritario del Gobierno Central. Sin embargo, no lo son. Gracias al impresionante trabajo realizado por el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (MEPyD), quien recientemente publicó el Plan Plurianual de Inversión Pública 2021-2024, sabemos que la reforma del sector transporte es una de las principales prioridades del Gobierno del Presidente Luis Abinader. Tanto así, que con RD$153 mil millones proyectados para inversión durante los próximos tres años, la transformación del sector transporte es la segunda política con más recursos asignados, solo superada por la política de acceso al agua que se estima en una inversión de $234 mil millones.

Para dimensionar la magnitud de la inversión prevista en la transformación del sector transporte, se proyecta que la inversión de esta sola política será mayor que la suma de las políticas de energía (49 mil millones), educación de calidad con equidad (41 mil millones), acceso a salud universal (19 mil millones), empleo formal (16 mil millones), seguridad ciudadana (15 mil millones) y desarrollo agropecuario y pesquero (12 mil millones).

Si bien esta inversión millonaria contempla obras trascendentales como la construcción de una infraestructura ferroviaria por la Avenida 27 de Febrero hasta el Aeropuerto de Las Américas y obras de transporte colectivo en la ciudad de Santiago de los Caballeros, las demás obras resaltadas siguen siendo para privilegiar la movilidad del carro de motor privado: ampliación de carreteras, pasos a desnivel (elevados) y tres edificios de parqueos en Santo Domingo. Es decir, el gobierno va a dedicar recursos y tiempo en solucionar el parqueo de carros, pero no el caminar de las personas. Esto tiene que cambiar y todavía hay tiempo.

Existe el marco normativo para realizar esta transformación. A inicios de año el Concejo de Regidores del Distrito Nacional aprobó la ordenanza No.01-2021 que establece el marco general para el diseño, remodelación y construcción de las aceras del Distrito Nacional. Dicha ordenanza, formulada e impulsada por la Alcaldía, es tal vez la pieza legislativa aprobada en este periodo de gobierno con mayor potencial para transformar nuestra ciudad. No sería suficiente simplemente remozar las aceras, es decir, dejarlas con sus características actuales luego de reconstruirlas.  Hay que ampliarlas, hacerlas accesible para todas las personas (bebés en coche, adultos mayores, personas con discapacidad físico-motora, visual o de cualquier otra índole) y deben de tener el arbolado adecuado para brindar sombra que nos resguarde ante el sol caribeño. La ordenanza brinda el marco legal para hacer esto posible. Solo faltan los recursos.

Necesitamos aceras amplias para caminar en familia y con amistades y para ir a trabajar, estudiar, hacer diligencias y pasear. Tal como señala la ordenanza, “las aceras son el componente de red vial más democrático de la ciudad”, especialmente para el 63% de la población del Gran Santo Domingo que no utiliza vehículo propio como modo de transporte3.

Hasta que en Santo Domingo no se pueda caminar de manera segura y cómoda, las personas que lo puedan adquirir optarán por el carro y el parque vehicular (y el tapón) seguirán creciendo cada año.

Para que la vida no se nos vaya en un tapón necesitamos aceras para caminar, ciclovías para pedalear y un sistema de transporte colectivo integrado para atravesar la ciudad. Estás últimas dos ya están en camino, solo toca ahora priorizar la primera. Proponemos que el 1% de la inversión prevista para el sector, es decir, RD$1,500 millones, se utilicen para un proyecto de inversión pública en aceras sin precedentes en nuestra ciudad. Los líderes de los gobiernos de las últimas dos décadas fomentaron lo que el artista Limber Vilorio ha llamado la Yipetocracia y crearon una ciudad a su semejanza: tomando decisiones de inversión pública para que el carro sea el rey y el peatón no sea gente. El Gobierno del Presidente Abinader tiene los recursos para transformar cómo nos movemos en nuestra ciudad, es solo una cuestión de tomar la decisión que las personas son más importantes que los carros. El momento es ahora. Merecemos poder caminar en Santo Domingo.

1Para estimar esta cifra, se calculó el total de metros lineales de las aceras del Distrito Nacional y se multiplicó por por un precio promedio de un metro cuadrado de acera.

2Para determinar la inversión anual en obras se utilizó el monto declarado como total pagado en el formulario EP-05 del último trimestre del año, salvo en el 2019 donde se sumó el trimestre no. 3 con la rectificación del trimestre no.4. Los montos fueron los siguientes RD$101,828,615 (2018), RD$184,328,086 (2019) y RD$85,042,829 (2020). Todas estas informaciones están públicamente disponibles en la sección de Ejecución Presupuestaria de la página web del ayuntamiento.

3Plan de Movilidad Urbana Sostenible del Gran Santo Domingo. SYSTRA/ Dirección Movilidad Sostenible INTRANT, Septiembre 2019

Que dice la gente!

  1. Totalmente de acuerdo contigo, los peatones deben ser priorizados. Mi propuestas para que el ADN cuente con mayores recursos ya que lamentablemente: que Carolina utilice sus influencias y capital político para lograr que se apruebe la ley que juntará el cobro de la basura con el de la luz porque honesta y lamentablemente no veo al gobierno central cediendo los recursos pertinentes a los gobiernos locales en el futuro cercano.

  2. No vale la pena hacer. Si anchen los espacios para gente caminar, mas choferes de motores van utilisar el espacio para manijar. Tambien, las guaguas, que ahora manijan a contrario del trafico si ayuda que avancen cuando hay mucho trafico. Ni choferes de motoes ni de guaguas tienen respecto para las leyes. Y todo el tiempo, la policia miran sin hacer nada. Gente caminando no van ganar nada hasta que un gobierno empieza forzar la policia controlar a los motores y guaguas.

Dejanos tu Comentario

*
*