El 9 de septiembre de 2026, el Gobierno derogó por decreto la última protección que le quedaba al arroz criollo frente al arroz estadounidense. Los gremios hablan de más de 30,000 productores y 300,000 empleos en juego. Entonces la pregunta es inevitable: para una economía pequeña como la nuestra, ¿el DR-CAFTA fue un premio gordo o una apuesta?